DESPLEGABLES

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8/7/18

Running The Sáhara...

Atravesaré corriendo el desierto del Sáhara Occidental para reivindicar la igualdad de las mujeres en el deporte.



45 km diarios, durante 38 días, corriendo por las desérticas pistas, enfrentándome a duras condiciones climáticas, hasta completar los 1700 km previstos.


Tras haber sido en 2016 la primera piloto femenina que logró hacer esta travesía en motocicleta en total autonomía, y en 2017 la primera persona que la realiza en bicicleta fuera de carretera, en septiembre volveré a Djebel Ouarkziz (frontera natural entre Marruecos y Sáhara Occidental) para iniciar la misma travesía corriendo.




Comencé con los entrenamientos en junio de 2017. El reconocido preparador físico #FernandoAzurmendi, creyó en mis posibilidades y estudia cada detalle para que todo salga bien.



Cuando sólo faltan 3 meses para el inicio de ‘Running the Sáhara’  entreno entre 3 y 6 horas todos días de la semana.
Durante los entrenamientos he ido probando zapatillas, indumentaria y todo tipo de accesorios necesarios para no cometer ningún error una vez comience la carrera en el desierto. Cualquier rozadura provocada por el calzado, la ropa o el chaleco de hidratación pueden ser fatal y ralentizar o incluso obligarme a abandonar la prueba.

También estoy probando los alimentos liofilizados con los que me alimentaré. Las comidas y suplementos deben cubrir todas las necesidades diarias de energía y nutrientes.


Sé muy bien que tan duro como el esfuerzo físico lo es el mental.

Ahora toda mi vida está centrada en los entrenos. Paso muy poco tiempo con la familia y amigos y apenas me tomo tiempo para divertirme con otras cosas, mi mundo gira en torno a la carrera. Esta dedicación casi exclusiva y tener la fuerza necesaria para continuar cada día a pesar del dolor de rodillas o de las pocas horas de descanso me dicen que estoy preparada y que todo saldrá bien.



Sigo trabajando en el turno de noche de la Policía Local de Oviedo, esto me facilita poder entrenar durante el día.
Entreno 15 días al mes en mi tierra, Villaviciosa, y gracias a los compañeros que le cambian algunas jornadas puedo desplazarme otros 15 días a Madrid, La Casa de Campo, para entrenar simulando la travesía a mayor altitud y en condiciones climáticas y terreno más parecidos a lo que me voy a encontrar en Sáhara. 
Ya he realizado 4 test de resistencia, simulaciones de lo que serán las etapas durante la travesía. Empecé por 7 días de 40 km/día hasta llegar a hacer en el penúltimo test 15 días de 45 km/día, corriendo 30 km por la mañana y 15 km por la tarde, parando a medio día que serán las horas de más calor, y comiendo alimentos liofilizados sin gluten tal y como haré allí.
En el último test no solo fueron jornadas de 50km, también se cambió el ritmo y el modo de entrenar, no dejando más de dos horas entre el entreno de por la mañana y el de por la tarde.



En esta ocasión iré acompañada de un vehículo de apoyo necesario, como en la travesía en bicicleta, no solo para el transporte de alimentos y equipo de acampada, si no para mi evacuación si fuese necesario, bien por algún accidente o en caso de que hubiera tormenta de agua; las tormentas de agua son torrenciales y en pocos minutos las riadas pueden ser muy peligrosas.

Sólo espero que mi esfuerzo por llamar la atención de todos hacia la merecida igualdad de la mujer en el deporte sea positivo. Se están consiguiendo muchas cosas, pero aún estamos muy lejos de una igualdad efectiva. Es responsabilidad de todos educar y dar ejemplo, proponer referentes femeninos, facilitar y promover su visibilidad en nuestra sociedad. Me siento decepcionada por la escasa repercusión que tiene el deporte femenino en todos los sectores, especialmente en los medios de comunicación.