DESPLEGABLES

.Fotografías

30/9/13

Hacia España...por París.



Bajé antes de que amaneciese y engrasé la cadena.

Nunca descargo las tres maletas así que no puedo subir la moto al caballete; voy moviendo a Walkiria poco a poco  y así me fui arreglando todo el camino.

Cuando salí a la autopista el tráfico ya era infernal.




No encontré problemas para entrar al mismísimo centro de Londres, y sin haberlo pensado mucho estaba delante del palacio de Buckingham.



Era la hora del cambio de guardia y los turistas se agolpaban en las rejas del palacio.



Un grupo de guardias a caballo me echaron de la isleta donde estratégica mente me había parado para hacer unas fotos.

Seguí un poco más y dí con lo que buscaba, el Big Ben. Los compañeros de la Spezia me había dado una gorra de IPA y me habían pedido que por favor me hiciese una foto es este lugar con ella. Ellos llevan años programando la visita a Londres en vespa, pero siempre termina por aguarse el plan.

Cruzaba el puente cuando el propio Big ben tocaba las 12.



Me paré para hacer las fotos de rigor y me encontré con con otro rider.


Me contó que se marchaba para Marruecos en pocos días.

Llevaba en Londres unos minutos y pensé que ya no tenía mucho mas que hacer allí, a si que me puse en marcha hacia el Canal de la Mancha.



Al salir de la ciudad, a pocos kilómetros, el tráfico estaba parado.

Comencé a adelantar por los arcenes, pero no encontraba el final.

Minutos mas tarde vi que  estaban dando marcha atrás a cientos de camiones. Había un accidente múltiple y había que sacar todo el tráfico por la ultima salida. Les llevaría horas.

Me desvié hacia un pueblo pequeñito y por carreteras secundarias fui acercándome a Folkestone para coger el tren

Para entrar en UK lo hice en ferri, pero quería conocer los dos medios de los que disponemos para cruzar el Canal de la Mancha, por eso de la curiosidad, y así decidí que la vuelta la haría por el túnel.




Me gustó mucho mas esta segunda opción. No hay colas, compras el billete en una cabina como las de los peajes, pasas directamente a la calle de acceso al tren y subes. Todo ello no lleva más de media hora.

El precio es casi el mismo. Hay 12 euros de diferencia. Y por el túnel en 30 minutos estás pisando suelo francés.

No quise marcharme de Calais sin hacer unas fotos y el correspondiente vídeo del Canal de la Mancha. En unas listas viene como mar y en otras no.

Ante la duda, lo visité y quedó hecho.

Fueron 21 mares. O fueron 20 y un Canal?.

Ya eran las 4 de la tarde y paré a comer algo. Acercarme a París sería un momento. Francia no es desconocida para mi y se que hay muchas posibilidades de encontrar alojamiento barato incluso siendo muy tarde.


Había recorrido muchos países y todos de una belleza diferente, cada uno a su manera. Pero Francia sigue teniendo ese no se que. Huele a girasoles, está extremadamente limpio y cuidado. Hasta los campos parecen estar segados guardando la estética. Áreas de descanso, estaciones de servicio con comercios e incluso pequeños museos y observatorios de aves. No les falta detalle.


Llegué a las puertas de la capital francesa y como me esperaba encontré una habitación al lado de la autopista.

La chica de la recepción me pedía que metiese la moto en el interior del hotel, yo le dije que no era necesario, estaba segura de que no le pasaría nada allí. Tanto insistió que al final accedí a dejarla justo delante de la puerta de la recepción.

Antes de que yo descargase la maleta ella ya estaba consultando la página web de 20mares.

27/9/13

Mar de Irlanda...un final?

Había hecho la colada y tenía toda la ropa tendida por la habitación.

El hilo de acero revestido de goma y las pinzas que había comprado en el camping de Athenas hicieron bien su trabajo durante todo el viaje. 

Recogí todo cuidadosamente. En un viaje largo procuro mantener el orden en todo, si no terminaría siendo un desastre total. 

Fui a buscar a Walkiria al estacionamiento del CNP y cargué las maletas. 

El cuerpo me temblaba mas de lo habitual. Sabía que se trataba del último mar.


Pasé de largo la gasolinera. Tenía suficiente combustible y no quería perder el tiempo en el café.

Primero a la orilla del lago y la vía del tren; después entre las montañas escocesas rodé dirección a Mallaig.

 El paisaje no era muy diferente de lo que ya había visto el día anterior, pero creo que me permitía el lujo de sorprenderme aún más porque sabía que me quedaba poco tiempo por aquellas tierras.



De camino a Mallaig vi una zona muy bonita de playas, en realidad ni siquiera se situarla en el mapa, y al comprobar que esta pequeña ciudad no era lo que yo esperaba encontrar, di la vuelta y fui en su busca.


Una carretera estrecha y con muchas curvas, bien pegada a las playas. Arena muy fina y de color muy claro.

 Las lanchitas de los lugareños alejadas de la orilla. Un caserón en lo lejos, en la otra orilla. Me senté en una piedra y comencé a llorar.



Pensé que todo se había terminado, que no había mas mares en este viaje.

 Había que volver.

Había que dejar atrás la incertidumbre de donde comer, dormir, que visitar, donde parar.

Las sorpresas que me encontraría ya no serían para 20mares. Los nuevos amigos no serían en 20Mares...

 Procuré calmarme y grabar el vídeo.

                                

 Algunos de los que pasaban por el allí no solo se sorprendían por la belleza de las playas, ni por ser una mujer la que conducía aquella enorme motocicleta, no entendían que llorase de forma tan abierta y sincera sin importarme las miradas, igual que no me importó en otras ocasiones.

 Jah es sincera y no oculta sus sentimientos, si hay que llorar se llora y cuando toca reír lo hago lo mas intensamente posible.

 Me volví a sentar en la roca. Cogí un puñado de arena y lo deje deslizarse suavemente entre mis dedos. cuando se terminó la arena, igual que en un reloj, caminé hacia Walkiria y le dije....nos vamos a casa.


Aun siento el nudo en el estómago cuando lo recuerdo.
Tenía la esperanza de que no se terminaría jamás. He soñado que mi trabajo gustará y alguien me dirá vete a otros lugares, fotografía, habla, escribe... y vuelve solo cuando de verdad tengas ganas.



Cumplí con el objetivo de conocer el lago Ness, con o sin Nessi.




Es una región preciosa.
 Las casitas están mas cuidadas y en las pequeñas poblaciones se afanan por atender bien al turista.
 Los escoceses son gente risueña, con una sonrisa en la cara.
 También prometí volver.
 Cogí la carretera más rápida en dirección a Londres. Quería acercarme lo mas posible a esta ciudad para visitarla bien temprano, con menos tráfico. Y cruzar por la tarde el canal de la Mancha.

25/9/13

Hacia las Highlands...


Sabía que me esperaban mas de 900 km

Si el tráfico era como el día anterior no llegaría a las tierras del norte.

Cuando me marchaba del hotel de carretera que había encontrado con tanta dificultad, le pedí al recepcionista que me buscase una habitación para esa noche en las hitlands.

El chico se me quedó mirando asombrado y me dijo que no sería posible llegar al norte en un día.

Yo le dije, señalando a Walkiria: -con Walkiria todo es posible, busca ese hotel.

Termine de colocar mi equipaje sobre la moto y el chico me llamo para informarme de que solo había encontrado una habitación económica en Fort Willian. Insiste: -not be reached. Heavy traffic and many miles ( no es posible llegar, mucho tráfico y muchos km)
-Make a reservation. Notifies that be late (Haz la reserva y avisa de que llegare tarde)

Con la seguridad de tener una habitación cuando llegase a las highlands me agarre a Walkiria y empezamos a devorar kilómetros.

https://www.facebook.com/photo.php?v=162929033903833&set=vb.127787214084682&type=2&theater

El chico tenía razón, la autovía era lo más aburrido de todo el viaje, la vegetación alta en las orillas impedía ver el paisaje. El tráfico era tan denso que la circulación discurría en paralelo.

Repostar, café para espabilarse, y más kilómetros.

Adentrarse en la vía de circunvalación de Glasgow y no perderse fue toda una proeza de la que me sentí orgullosa. Aquella era la peor ronda de circunvalación con diferencia.

                                   

                                   

                                   

Pronto pasamos el cartel que señala la entrada en Escocia. La tarde ya caía, no nos importó

Salir de la aburrida autovía despertó nuevamente mis sentidos y seguimos sinuosa mente la carretera que conduce a las tierras altas.

                                   

                                   

                                   

Aparecieron los primeros lagos. Montañas rasgadas por cascadas. Parecía Noruega.

                                   

                                   

                                   

Llegamos a Fort Willian cerca de las 11, lo habíamos conseguido!


                                    

                                    

El hotelito estaba en el mismo centro de la pequeña y bonita ciudad, a la orilla del lago Linnhe.

Al lado del hotel estaba la Comisaría de Policía. Pedí permiso para estacionar la moto en su parking y no pusieron ningún problema.

La mañana siguiente sería distinta, especial, el mar de Irlanda sería el último.

20Mares estaba en su recta final.

Me sentí nerviosa y aturdida. Durante todo el viaje hubo momentos en los que pensé en el final y en lo que iba a sentir, no deseaba tener esa sensación de apagar y cerrar la puerta, pero no podía impedirlo y un nudo se colocó en mi estómago.

A partir de ese instante los sentimientos eran otros. Sin querer hacía continuo balance de todos los días vividos en la carretera. Intentaba decirme a mi misma cuales habían sido los mejores o peores kilómetros.

Todos habían sido maravillosos.

Segundos de satisfacción para volver a notar ese nudo.

21/9/13

Penzance... Mar Celta...


ya en casa....
Llueve, esto es Asturias...

Cuando salí de casa de Tom y Netti ya había decidido llegar para la Riders.

La idea de conocer a muchos de los que, durante tantos días,  me habíais acompañado virtualmente en mi viaje, me hacía ilusión.

Dicen que no hay que hacer las cosas por los demás, si no por uno mismo, pero la idea de 20Mares fue desde un principio creado para hacer disfrutar a todos.

Crucé Bélgica y llegué a Calais a última hora de la tarde.

La primera salida que encontré fue hacia el muelle y me desvié sin dudar.

Era el último día de vacaciones de agosto, las colas eran inmensas, para sacar el billete, para el acceso a la terminal, para subir al ferri....

Después de dos horas estábamos navegando.

                                

Pensaba  en como me adaptaría a conducir por el lado contrario. soy muy curiosa, me quedo mirando a todo y me despisto con facilidad.

Tenía la dirección de un hotel económico que había reservado por Internet en el barco, eran mas de las 12 de la noche y sabía que no encontraría camping a esas horas.

Las direcciones en reino unido son combinaciones de números y palabras, me fue imposible programar el navegador. solo me quedaba llegar preguntando. Vaya novedad...!!!

Uno de los moteros que iban en el ferri me dijo que le siguiese hasta un punto y que desde allí llegaría con facilidad al lugar que buscaba.

Le seguí hasta una rotonda y después comencé a preguntar a las pocas personas que había a esas horas por las calles.

Finalmente, y tras varios intentos fallidos, un chico que estaba muy ebrio atinó a decirme que justo lo tenía al otro lado del edificio en el que estábamos. Y así fue.

Esa noche no me conecté, estaba cansada, tal vez no físicamente, no había rodado muchos kilómetros, pero la cabeza no dejaba de darme vueltas.


El fin de semana en Holanda había sido muy especial. No me gustan las despedidas. Ninguna despedida.

La idea de regresar a España no me gustaba, no por venir una semana antes, si no porque en realidad no quería regresar nunca.

Me costó mucho hacerme a la idea, pero no me llevó ni treinta segundos calcular que etapas debía hacer para llegar a tiempo.

La primera a Saint Ives, a Penzance, para ver el Mar Celta.

El martes debería cruzar toda Inglaterra hacia el norte y llegar al Mar de Irlanda. O acercarme.

Miércoles lago Ness y al sur.

Jueves cruzar el Canal de la Mancha y llegar a París.

Viernes Formigal.

Y todo salió bien. a día de hoy me sorprende no haber tenido ningún contratiempo importante.

                                

No eran muchos kilómetros hasta el mar Celta, pero se hicieron eternos.

Uno de esos días de mucho tráfico, lento y pesado. Obras. 




Caía la tarde cuando llegué a Saint Ives.

Como me había pasado ya en otros lugares, no encontré un lugar para ver el mar. 

Seguí por la estrecha carretera y descubrí Pensanze. Una pequeña villa muy bonita. Calles estrechas y muy empinadas que desembocan en el pequeño puerto. 



El olor a pescado frito invadía todo. Dicen que aquí, en la región de Cornualles, se pueden degustar los mejores pescados de Inglaterra.




Ya era de noche cuando salía de Pensanze. 


Pensé que en una zona tan turística no tendría problemas para encontrar un camping, pero no fue así. Es temporada baja, solo admiten caravanas.

Hay muchas casas que ofrecen el servicio de dormir y desayuno, pero no tenía moneda inglesa. sólo me quedaba buscar un lugar al lado de la carretera, camino del norte.

Pregunté en varias gasolineras pero no me permitieron dormir en el saco en la zona verde.

Rodé preguntando en todos los hoteles de carretera que me fui encontrando. Al cabo de unas horas encontré uno que estaba completo, pero llamó a otros y me encontraron una cama disponible.

Vuelvo a agradecer la bondad de las personas que me he encontrado.